Acciones tutoriales: la comunicación como base. Durante una tutoría se ha trabajado la importancia de los mensajes, la forma en que nos comunicamos y cómo el lenguaje influye directamente en nuestras relaciones y en la interpretación que hacemos de lo que ocurre a nuestro alrededor. A través de la dinámica del "teléfono escacharrado", el grupo ha podido experimentar de forma vivencial cómo un mismo mensaje puede ir transformándose a medida que se transmite de una persona a otra, generando distorsiones, interpretaciones diferentes y, en ocasiones, significados alejados del original. Esta experiencia ha servido como punto de partida para reflexionar sobre lo que ocurre también en la vida cotidiana cuando no se contrasta la información o cuando damos por hecho lo que el otro quiere decir. Se ha trabajado especialmente el papel de las ideas que cada persona añade cuando imagina o interpreta situaciones, así como la importancia de detenerse, preguntar y analizar antes de sacar conclusiones. El objetivo ha sido fomentar una actitud más consciente frente a los pensamientos automáticos y evitar el juicio rápido en las relaciones interpersonales. A lo largo de la sesión se ha podido observar cómo el grupo iba incorporando progresivamente una mirada más flexible y comprensiva ante distintas situaciones. En ejemplos concretos, se ha reflexionado sobre cómo un mensaje no respondido puede interpretarse de múltiples formas, entendiendo que no necesariamente implica desinterés o malestar, sino que puede deberse a factores muy diversos. Este cambio de perspectiva ha favorecido una forma de interpretación más serena y realista de las interacciones cotidianas, promoviendo una comunicación más abierta y menos basada en suposiciones. En definitiva, ha sido una experiencia significativa que ha supuesto una oportunidad de crecimiento, ayudando al alumnado a desarrollar una comunicación más consciente, una mayor capacidad de análisis y una mirada más positiva y respetuosa hacia los demás.